OPINIÓN
EL COSTO DE LA CONSERVACIÓN.
Estas medidas históricamente han resultado en abusos extremos contra aquellos que piensan diferente, a menudo asociados con campos de concentración que pueden ser llamados con los eufemismos que se prefieran.
Recientemente se anunció que la futura autopista concesionada Ruta 5 Tramo Chacao – Chonchi en Los Lagos (Dirección General de Concesiones [DGC], 2021), contará con corredores biológicos (Biobio Chile, 2023), estos corredores se definen como un espacio que conecta paisajes, ecosistemas y hábitats, facilitando el desplazamientos de las poblaciones y el flujo genético de las mismas, facilitando la conservación de la biodiversidad y los procesos ecológicos (Ministerio de Medio Ambiente Chile [MMA], 2023).
En el ámbito de las autopistas, los corredores biológicos son estructuras tipo puente que facilitarían la conectividad ecológica entre ambos lados de la carretera, de esta manera se minimizaría la fragmentación de los ecosistemas y facilitaría el desplazamiento de fauna (Kentwildlifetrust, 2023). Sin embargo, resulta bastante sencillo plantearse una serie de interrogantes, por ejemplo; quién y cómo se regula, qué estudios previos requiere, si existe un marco normativo adecuado, qué dice el Manual de Carreteras y, de gran importancia, quien asume el costo de implementar este tipo de medidas en los proyectos concesionados.
El sistema de concesiones de obras públicas es un mecanismo que se rige por el decreto supremo D.S N°900 de 1996 del Ministerio de Obras Públicas (Ministerio de Obras Publicas de Chile [MOP], 1996), el cual fija el procedimiento para la adjudicación vía licitación pública, nacional o internacional de diferentes infraestructuras, entre ellas, las autopistas. Este sistema, en el fondo, es bastante simple; ya que el Estado no tienen la capacidad, económica o técnica “know how”, de llevar a cabo este tipo de proyectos, por lo que licita a una empresa privada para lo desarrolle y, posteriormente, mediante el correspondiente cálculo de tarifas, ésta cobre por el uso de las obras, por ejemplo, mediante los peajes.
Considerando el involucramiento del ámbito privado, la concesión será llevada a cabo si y solo si, la relación costo/beneficio convence al inversionista, por lo tanto, si el valor monetario de construir corredores biológicos aumenta considerablemente los costos para el privado, ¿qué tendría que proponer el oferente para seguir atrayendo al inversor?, ¿peajes más caros? ¿Pago mínimos garantizado por concepto de conservación?
Relacionado al valor monetario, evitar la fragmentación permite que los ecosistemas mantengan o minimicen la pérdida de su funcionalidad, dicha funcionalidad genera los Servicios Ecosistémicos, de aprovisionamiento, regulación, culturales y apoyo (Fundación Forecos, 2023) los cuales pueden ser valorizados económicamente, facilitando la conversación entre el costo de conservar y el costo de construir, ya que, finalmente, quien pagará por conservar la biodiversidad en Chiloé, será el Estado, el usuario o ambos.
La promesa de corredores biológicos en autopistas abre una serie de aristas en las cuales se involucran varios temas, no solo de conservación, también de seguridad y diseño vial, como además de costos, en este caso, el potencial costo directo que asumirá la comunidad de Chiloé en favor de la conservación.
Resulta bastante claro que conservar los recursos naturales tiene un costo asociado, pero quién asume o quien debe asumir ese costo en las autopistas es algo que, al menos, debe analizarse con detalle.





